El cambio de temperaturas extremas ya sea un frío gélido o un calor abrasador, puede afectar seriamente el rendimiento de un vehículo y provocar el desgaste prematuro de ciertas piezas. A continuación, hablaremos de las partes del coche que más sufren en estas condiciones, y cómo cuidarlas para evitar problemas mayores.
- La batería
El calor extremo puede evaporar los líquidos de la batería, afectando a su capacidad de carga y reduciendo su vida útil. Por otro lado, el frío extremo puede dificultar que la batería proporcione la energía necesaria para arrancar el motor. Mantén los terminales limpios y verifica regularmente su estado, especialmente antes de los cambios de estación.
- Los neumáticos
Las temperaturas extremas también afectan a los neumáticos. En verano, el calor puede hacer que el aire dentro de ellos se expanda, aumentando la presión y el riesgo de un reventón. En invierno, el aire se contrae, lo que puede llevar a una presión insuficiente. Además, el frío puede endurecer la goma, reduciendo la tracción. Verifica la presión con frecuencia y considera neumáticos específicos para invierno si vives en zonas frías.
- El sistema de refrigeración
En climas cálidos, el sistema de refrigeración del motor trabaja al máximo para evitar el sobrecalentamiento. Si los niveles de refrigerante no son los adecuados o hay fugas, el motor puede sufrir daños graves. En invierno, el refrigerante también protege contra la congelación. Asegúrate de usar una mezcla adecuada de anticongelante y agua.
- Las escobillas del limpiaparabrisas
El calor puede deformar las gomas de las escobillas, mientras que el frío extremo puede endurecerlas y volverlas frágiles. En ambos casos, su capacidad para limpiar el parabrisas se ve afectada. Cambia las escobillas regularmente y utiliza líquido limpiaparabrisas adecuado para el clima.
5. Los líquidos del coche
El aceite del motor, el líquido de frenos y el líquido de transmisión también son vulnerables a los cambios de temperatura. En invierno, estos líquidos pueden volverse más espesos, mientras que el calor puede acelerar su degradación. Verifica sus niveles y realiza los cambios recomendados por el fabricante.
Mantener un coche en buen estado frente a temperaturas extremas requiere atención y mantenimiento preventivo. Inspecciones regulares, uso de productos específicos para el clima y ajustes según las estaciones son claves para prolongar la vida útil de las piezas y evitar costosas reparaciones.
Utilizar recambios originales como los de PCEX para tu vehículo es un seguro para que las piezas soporten de la forma más adecuada y homologada las temperaturas extremas.